El
trabajo abdominal requiere un orden de trabajo justificado.
Empezamos por la zona inferior del abdomen, ya que es la más
débil; luego haríamos los abdominales oblicuos y terminaríamos
con la zona superior del abdomen, que es la parte más fuerte.
Seguir este orden de trabajo te ayudará a aguantar bien las
repeticiones, ya que comenzar por los superiores haría que te
cansases antes.
Es
importante tener en cuenta la respiración en el trabajo
abdominal, ya que potencia el trabajo en conjunto y la
tonificación del recto abdominal. Hay que inspirar cuando el
abdominal esté en extensión y expulsar el aire al hacer
flexión del músculo.
Al trabajo
específico de tonificación hay que añadirle ejercicio aeróbico
(correr, montar en bici, hacer spinning, jugar al pádel,
máquina elíptica...) para quemar la grasa acumulada en el
abdomen. La intensidad y frecuencia de este trabajo
aeróbico dependerá de nuestro estado de forma física.
Intensificar el entrenamiento aeróbico también nos ayudará a
definir más los abdominales, lo que, combinado con un buen
trabajo de tonificación, nos ayudará a conseguir la famosa
"tabla de lavar". Cómo trabajarlos, sugerencia:
-
Principiantes
Intensidad: 40-70% Tiempo: 25-35 mi Días:
2-3
-
Medios
Intensidad: 60-70% Tiempo:
40-50 min. Días: 3-4
-
Avanzados
Intensidad: 60-80%
Tiempo: 40-60 min Días: 4-5
Para
poder calcular el porcentaje de intensidad al que estamos
trabajando la capacidad aeróbica se recomienda aplicar la
siguiente: Fórmula Aeróbica (hacé click en el
vínculo para poder verla)
Recordá que para quemar la grasa es preferible hacer más
volumen de trabajo aeróbico que poco (aunque sea a alta
intensidad), ya que de esta manera favoreceremos la lipólisis
(descomposición química de la grasa
corporal).